Unas sorpresas negativas no pueden hacer descarrilar este mercado
El mercado cerró otra semana positiva con máximos históricos del S&P 500 y el Dow Jones. El Russell 2000 (1,9%) fue el principal índice, el S&P 500 subió un 0,9%, el Nasdaq Composite un 0,8% y el Dow Jones un 1%. Las ganancias fueron relativamente generalizadas, ya que el S&P 500, ponderado por igual, subió un 1,1%.
El sector financiero fue uno de los mejores, ya que los inversores aprobaron de los informes trimestrales del sector. Morgan Stanley (MS) y Goldman Sachs (GS) fueron algunos de los valores más destacados. El sector de salud fue uno de los dos sectores que cerraron a la baja la semana pasada, ya que las acciones de UnitedHealth (UNH) sufrieron un fuerte descenso tras presentar sus resultados del tercer trimestre, en los que se apreció un aumento de su ratio de atención médica, y emitir unas previsiones decepcionantes. El único otro sector que registró un descenso fue el energético (-2,6%), que reaccionó a la caída de los precios del petróleo. El crudo WTI terminó la semana a 68,62 dólares por barril.
Los semiconductores fueron otra área de debilidad. El índice PHLX de semiconductores (SOX) cayó un 2,4% la semana pasada en respuesta a un informe de Bloomberg según el cual la administración Biden está estudiando frenar las ventas de chips avanzados de inteligencia artificial a determinados países, con especial atención a los países del Golfo Pérsico, y en respuesta a los resultados del tercer trimestre de ASML (ASML). Los resultados del fabricante de equipos de semiconductores se publicaron accidentalmente y fueron una gran decepción para los inversores debido a que los beneficios por acción, los ingresos y los pedidos se situaron por debajo del consenso. Y lo que es más importante, la empresa publicó unas previsiones mucho más débiles de lo que esperaban los analistas. Por el contrario, Taiwan Semiconductor Manufacturing Company (TSM) presentó unos resultados y unas previsiones mejores de lo esperado, lo que suscitó cierto interés de compra a la baja en el sector de los semiconductores a finales de semana.
Por último, los inversores sopesaron la idea de que la Reserva Federal no será tan agresiva a la hora de recortar los tipos de interés como se pensaba, tras algunos datos económicos sólidos. Entre ellos, las ventas minoristas de septiembre, que fueron más fuertes de lo esperado, y las peticiones iniciales de subsidio de desempleo, que no fueron tan malas como se temía.