Mientras la Reserva Federal reducía los tipos de interés por tercera vez en diciembre, el eurodólar cotizaba hacia el límite superior del canal lateral, donde había estado estancado desde el verano. Ahora, los mercados de futuros prevén al menos dos bajadas de tipos de interés adicionales en 2026, en función del enfriamiento de la inflación, de la continua desaceleración del mercado laboral y del fin del mandato del presidente Powell en mayo de 2026. Cada recorte de 25 puntos estrecha el diferencial de tipos de interés con el euro, lo que reduce la prima de tipo que sostuvo al dólar en 2022-2023.
En cuanto al tipo de cambio en 2026, las proyecciones del mercado se dividen claramente en dos corrientes. Un grupo espera que el dólar se mantenga fuerte basándose en la suposición de que el crecimiento de EE. UU. volverá a acelerarse, impulsado por una política fiscal expansiva, una desregulación y efectos de riqueza positivos. En este escenario, la Reserva Federal aplicaría menos reducciones de tipos de las que el mercado refleja en los precios actualmente. El otro grupo espera que el estrechamiento del diferencial de rentabilidad impulse el par al alza, suponiendo que el BCE se mantenga firme y que la Reserva Federal reduzca tipos.
En última instancia, es posible que la identidad del próximo presidente de la Reserva Federal acabe siendo la variable más decisiva. En el momento de la redacción de este texto, el presidente Donald Trump todavía no ha anunciado quién será su candidato. Sin esta información, y dado que la inflación se encuentra por encima del objetivo, el mercado todavía considera improbables unas reducciones drásticas. Sin embargo, esta opinión podría cambiar una vez tengamos una imagen más clara de la composición de la Junta de la Reserva Federal en 2026. Además, las expectativas sobre el impacto del gasto fiscal alemán son moderadas, ya que el mercado se ha visto decepcionado por el retraso en la ejecución, por lo que podrían revisarse al alza a medida que se publiquen los datos a lo largo de 2026. Este hecho podría producir un mayor estrechamiento del diferencial de tipos de interés, lo que propiciaría aún más un tipo de cambio EUR/USD más elevado.
Cierre de redacción: 7 de enero de 2026