La principal afectación en los activos de renta fija durante el principio de año ha sido el alza de tipos de interés - Creand
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La principal afectación en los activos de renta fija durante el principio de año ha sido el alza de tipos de interés

En el 2026 ya han pasado multitud de cosas: el desmantelamiento de los aranceles por parte del Tribunal Supremo de EE. UU., la disrupción de la IA en algunos sectores, la incertidumbre sobre la deuda privada y, más recientemente, el conflicto en Irán. Este último ha provocado un aumento significativo en los precios de la energía y, en consecuencia, un repunte de la inflación global. A causa de la prolongación de la guerra en Irán, se está dando una creciente correlación entre las acciones y los bonos del gobierno. Esto se explica por el aumento de los precios del petróleo, que, por un lado, impacta en un sentimiento de riesgo en las acciones y, por otro lado, tiene una posible repercusión a medio plazo en la inflación, lo cual afecta negativamente en los bonos del gobierno.

El riesgo geopolítico ha impactado directamente en los activos de renta fija y observamos un mayor aumento de los tipos a corto plazo que en los tramos largos, lo que ha provocado un aplanamiento de la curva (lo que se conoce como bear flattening, que refleja expectativas de inflación y endurecimiento monetario en el corto plazo).

Tipos implícitos de mercado a un año, de acuerdo con las expectativas de mercado actuales:

Los tipos a largo plazo también han repuntado ante el temor a una mayor inflación por el conflicto en Irán. Se ha notado más en aquellos países que no tienen autonomía energética, como en el Reino Unido, que se enfila al 5 %. En cambio, el bono estadounidense a 10 años, que se sitúa en el 4,38 %, solo ha subido ligeramente por encima de los niveles observados durante la mayor parte del mes de enero, con lo cual los inversores piensan que cualquier repunte de la inflación en ese país será pasajero. El Bund alemán ha superado los niveles del 3 % en varias ocasiones, que era lo esperado para la última parte del año. Los tipos reales se mantienen en niveles altos y hacen más atractivos los bonos indexados a la inflación.

Evolución de los tipos de referencia a 10 años (G4):

Es este el factor relevante que ha afectado al precio de los bonos en esta primera parte del año y su recuperación dependerá de la duración e intensidad del conflicto en el golfo Pérsico y de la evolución del precio del petróleo. Aunque las presiones inflacionarias se están dejando notar en las nuevas publicaciones y la OCDE prevé que la inflación del G20 sea mayor en 2026 de lo proyectado anteriormente, como reflejo del alza de los precios mundiales de la energía, por el momento, las expectativas de inflación a medio plazo continúan mostrando una elevada estabilidad a ambos lados del Atlántico, lo que ayuda a que las perturbaciones tengan un impacto moderado en el canal financiero.

Inflación 5y5y EE. UU. y zona euro

Si finalmente llega una solución duradera en el actual conflicto con Irán en un corto plazo, el foco volverá a situarse sobre el componente fiscal. Los mercados se han acostumbrado a esperar ese tipo de apoyo. España, Italia, Irlanda, Grecia, Francia y Alemania ya han anunciado medidas de ayuda temporales en respuesta a este último impacto del shock de oferta energético. Como porcentaje del PIB, estas cifras no son especialmente altas, pero refuerzan la tendencia del mercado a prever un mayor gasto, sobre todo porque la situación también pone de manifiesto la necesidad de elevar el presupuesto de defensa.

El aumento de la oferta de bonos, especialmente en un momento en que la renta fija puede ofrecer una menor protección en las carteras, y el crecimiento de la incertidumbre económica hacen que los inversores exijan una mayor compensación por invertir en bonos con un mayor vencimiento, es decir, que se apunta a unas primas a plazo más altas. Como ejemplo, la rentabilidad ofrecida en la subasta de bonos de gobierno británico a 10 años a mediados de abril (4,9158 %) es la más alta que se ha ofrecido a los inversores en una subasta de este tipo desde 2008.

En definitiva, la evolución de los mercados de renta fija en 2026 dependerá en gran medida de la resolución del conflicto en Irán y de la respuesta fiscal de los gobiernos. Los inversores deberán estar atentos tanto a las dinámicas geopolíticas como a los cambios en las expectativas de inflación y gasto público, que seguirán condicionando las primas exigidas en los mercados de deuda.

Cierre de redacción: 20 de abril del 2026

Escrito por
Autor post
Josep Maria Pon, CIIA
Director de Renta Fija y Activos Monetarios Creand Asset Management Andorra