El Banco de Japón (BoJ) ha sido la última autoridad monetaria en abandonar los tipos de interés negativos. También ha dejado de comprar ETF y ha desestimado el control de la curva de tipos. Tras 22 meses de inflación por encima del objetivo del 2 % y con un crecimiento salarial que se acerca al 5 % por primera vez en 33 años, el banco central confía en haber vencido a la deflación.
A medida que el BoJ vaya retirando sus políticas monetarias ultralaxas, se espera que el resto de los países desarrollados se muevan en la dirección opuesta en algún momento de este año. ¿Significa esto que el yen va a subir? No necesariamente. El BoJ ha procurado no pronunciarse sobre posibles subidas de intereses en el futuro y ha insistido en que mantendrá una postura acomodaticia mientras sigue comprando la misma cantidad de bonos del Estado al mes para mantener bajo control los tipos a largo plazo. El problema es que subir los tipos demasiado deprisa comporta muchos riesgos. En primer lugar, la inflación podría remitir, y la autoridad monetaria no quiere tener que recular y volver a bajar los tipos. En segundo lugar, a medida que suban los tipos de interés, aumentarán los pagos de intereses de la abultada deuda pública, lo que ejercerá presión sobre las finanzas públicas. Unos tipos más altos también supondrán un problema para los consumidores y las empresas, acostumbrados a tipos ultrabajos.
Y lo que es más importante, en lo que respecta al yen, sigue habiendo una gran diferencia entre los tipos de interés japoneses y los del resto de los países desarrollados. Esta diferencia es la base del “carry trade” del yen. A los inversores les seguirá pareciendo interesante solicitar préstamos en yenes, invertir ese capital en divisas de mayor rendimiento y ganar dinero fácilmente. Así pues, aunque no se espera que el yen se deprecie mucho con respecto a los niveles actuales por temor a una intervención para defender la divisa, tampoco parece que vaya a apreciarse mucho hasta que el BoJ muestre una postura más agresiva.
Cierre de redacción: 10 de abril de 2024