Y si digo «producto estructurado», ¿sabéis a qué me refiero? - Creand
Saltar al contenido

Y si digo «producto estructurado», ¿sabéis a qué me refiero?

Seguramente, si alguien os habla de productos estructurados, lo último que os viene a la cabeza es un instrumento financiero. ¿Quizá imaginaréis material para una obra de ingeniería? Pues, casi. Ingeniería sí, pero de la financiera.

Si queremos hacer una definición de enciclopedia, diríamos que se trata de la unión de dos o más productos financieros en una sola estructura (acciones, tipo de interés, derivados financieros…).

Esta tipología de producto sigue siendo una de las grandes desconocidas para el público inversor general, aunque durante los últimos años las entidades han trabajado para darla a conocer como un producto más al que se puede tener acceso, intentando hacerlo lo más comprensible posible.

El hecho de poder hacer múltiples combinaciones lo convierte en un producto que se puede diseñar a medida y que ofrece un amplio abanico de opciones. Para hacerlo más sencillo, imaginémonos una coctelera a la que vamos añadiendo ingredientes hasta elaborar el combinado perfecto para el cliente que tenemos al otro lado de la barra. Cada preparado será distinto. Hecho según las características personales de cada cliente y adecuado a sus estrategias individuales.

Antes de interesarnos por un estructurado, como en cualquier otro producto financiero, tendremos que sopesar los riesgos y beneficios de esta clase de producto de inversión.

Atendiendo a este primer criterio que comentábamos, el hecho de poder hacer un producto a medida complementa la posibilidad de ofrecer la opción de diversificar las inversiones. Es decir, de no poner todos los huevos en la misma cesta. También se puede destacar de esta categoría que da la posibilidad de ofrecer retornos más atractivos a los activos tradicionales, como son las acciones o la renta fija.

Ahora bien, también es importante saber que los productos estructurados son complejos y suelen disponer de poca liquidez, en caso de querer vender el producto antes de su vencimiento. Y, por tanto, debemos entender muy bien el producto.

Si nos adentramos en las familias que puede haber dentro de los estructurados, encontramos en primer lugar el producto de capital garantizado. Podríamos decir que es el más sencillo, ya que, como su nombre indica, el capital se encuentra garantizado por un tercero (el emisor del producto). Por este motivo, aunque pueda parecer similar a un depósito, hay que sumar el riesgo del emisor del producto.

En un punto intermedio, podríamos incluir las denominadas notas de crédito (Credit Linked Notes) en las que, a cambio de una remuneración superior, se asume el riesgo de crédito de un tercero dentro del producto estructurado. Esta remuneración superior responderá a dos componentes principales, que son los tipos de interés y el riesgo de crédito de la entidad subyacente. Es decir, cuanto peor sea el rating, más remuneración exigiremos.

Y, en el otro extremo, dentro de lo que podríamos considerar productos más complejos, están los denominados productos autocancelables, en los que el capital no está garantizado y, por tanto, a vencimiento se puede llegar a perder el capital. Estos productos se pueden ir cancelando durante las observaciones que habrá en su vida, según se comporten los activos subyacentes (acciones, materias primas, etc.) a cambio de una remuneración mayor.

Vamos a hacerlo fácil con un ejemplo que espero que sea más esclarecedor. Imaginemos que tenemos un producto en el que invertimos 100 euros a 1 año, a cambio de un cupón del 3 %. Si cuando llegamos a vencimiento el emisor no ha tenido un evento de crédito, el cliente recibirá el reembolso de la inversión más el cupón pactado. Sería muy similar al tradicional depósito bancario, pero añadiendo el riesgo adicional del emisor del producto.

Podría parecer que esta tipología de instrumento es demasiado compleja y difícil de entender. En cierta manera lo es y, por eso, es importante pedir ayuda a los expertos, como lo hacemos en una obra de ingeniería, que en este caso son los gestores financieros, para que puedan informar de todo lo que necesitamos conocer sobre este tipo de producto de inversión.

Artículo publicado en el Diari d’Andorra (23.08.2023)

CreandExperts
CreandValor
Escrito por
Autor post
Luis Alberto Sánchez Erruz, FRM
Director de Gestión de Balance y Estructuración