El valor añadido de sumarte al voluntariado corporativo - Creand
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El valor añadido de sumarte al voluntariado corporativo

Las Naciones Unidas han declarado el 2026 Año Internacional de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible. Es un hito extraordinario que realza y da visibilidad a la dedicación, al conocimiento y al compromiso de millones de personas.

En un entorno empresarial cada vez más orientado a la sostenibilidad y al impacto social, el voluntariado corporativo ha pasado a convertirse en un elemento estratégico para muchas compañías. Y lo es aún más cuando el programa que promueve está alineado con la cultura y los valores de la empresa.

Hace poco más de un año participé en mi primera acción de voluntariado corporativo. El objetivo era limpiar caminos y áreas recreativas de una estación de esquí, clasificando los desechos para su posterior reciclaje. Lo llevamos a cabo en un ambiente participativo, distendido y lúdico, pero también con un punto competitivo, ya que todo el mundo se esforzó al máximo para alcanzar la cifra más alta posible de kilos de basura recogida por persona. Participamos en esta acción un equipo multidisciplinar compuesto por personas del equipo interno de diferentes empresas (Creand, Caldea y SETAP365), mediante el programa de voluntariado corporativo Connectand. Las sensaciones que me produjo esta experiencia fueron muy positivas, aunque creo que en ese momento no era consciente de todas las ventajas que este tipo de iniciativas aportan tanto al propio participante como a la empresa que decide ponerlas en práctica.

En primer lugar, las personas voluntarias, además de recibir la satisfacción personal de contribuir a la sociedad, tienen la oportunidad de desarrollar una serie de competencias clave hoy en día en cualquier entorno profesional: comunicación, empatía, creatividad, trabajo en equipo, proactividad o adaptación a situaciones y entornos diversos son un buen ejemplo de ello. Diferentes estudios apuntan también que los colaboradores y colaboradoras que se suman a este tipo de iniciativas desarrollan un mayor bienestar emocional, que viene acompañado a menudo de una reducción del estrés. Además, estas experiencias generan conexión física real, nos alejan del aislamiento social y el contacto puramente digital, tan presente en el mundo actual. Cuando se trata de un programa de voluntariado en equipo, ampliamos nuestra red de contactos profesionales, pero también rompemos barreras departamentales o jerárquicas. El hecho de asumir el mismo rol o una relación de iguales favorece la integración de equipos de trabajo y ayuda a incrementar futuras sinergias con los compañeros y compañeras.

En segundo lugar, para las empresas, las personas voluntarias conectan el propósito de la organización con acciones concretas, incrementando así su sentimiento de pertenencia a la empresa. Con los programas de voluntariado, ya sean de tipo social, educativo o medioambiental, fortalecen su vínculo con la sociedad, mejoran el clima laboral y potencian su vínculo employer branding a la hora de incorporar a nuevos profesionales.

El voluntariado pasa a ser, por tanto, una herramienta de transformación organizativa.

Con todo esto en la mochila, en pocos meses, Connectand cumplirá su primer año de vida. Haciendo balance de los programas realizados durante este período, vemos que gran parte del éxito se debe a poner a las personas en el centro, generando una motivación compartida, una identidad organizativa que ha convertido una propuesta aislada en una forma de vivir y ver a la empresa de forma diferente. Para poder soplar las velas muchos años más, necesitamos que todos los años sean de las Personas Voluntarias para el Desarrollo Sostenible.

 

Diari d’Andorra, 20.08.2026

Escrito por
Autor post
Blanca Lapuente Giné
Responsable RR. HH. Gestión Áreas en Creand Crèdit Andorrà