Camino de los 40 años de su constitución, Creand Fundació ha ido creciendo hasta convertirse en una de las principales fundaciones privadas del país, tanto en número de programas que desarrolla como en recursos que destina a ello. Creand Fundació –que nació en 1987 con la creación de un programa de becas para los jóvenes del país– ha ido evolucionando a lo largo de todo este tiempo para adaptarse a las cambiantes necesidades de la sociedad andorrana.
Nunca ha perdido su espíritu inicial de mejorar la calidad de vida y el desarrollo de las personas y, hoy, se fundamenta en tres pilares, fruto de esta misma evolución. El conocimiento, con acciones de divulgación, sensibilización y formación, especialmente para los mayores de 50 años; la cultura, que fomenta que la música llegue a todo tipo de colectivos que conforman nuestra sociedad, y la obra social, a través de la cual colaboramos con entidades y organizaciones sociales que fomentan una calidad de vida a personas en situación de vulnerabilidad.
Estos tres pilares no funcionan de forma aislada, sino que se interrelacionan y se potencian entre sí. Cuando el conocimiento se comparte con rigor y voluntad transformadora, genera criterio, espíritu crítico y capacidad de análisis en la ciudadanía. Cuando la cultura se promueve con sensibilidad y con una mirada amplia, refuerza el sentido de pertenencia y crea espacios de encuentro intergeneracionales. Y cuando la obra social se despliega con responsabilidad y proximidad, contribuye de manera tangible a mejorar las condiciones de vida de las personas más vulnerables.
Esta coherencia entre pensamiento, acción y compromiso es lo que da solidez a nuestro proyecto fundacional. No se trata únicamente de impulsar iniciativas puntuales, sino de construir una trayectoria sostenida en el tiempo, basada en la escucha activa de las necesidades sociales y en la evaluación constante del impacto generado. El valor real de una fundación como la nuestra se mide en su capacidad de generar confianza, establecer alianzas con entidades del país y adaptarse a los nuevos retos con visión estratégica. En este sentido, la continuidad y la calidad de los programas desarrollados reflejan una forma de entender la responsabilidad corporativa como un compromiso profundo con el desarrollo social y cultural del país. La fundación se convierte así en un espacio de conexión entre instituciones, profesionales y ciudadanía, que refuerza una red colaborativa que multiplica el impacto de cada acción.
En Creand Fundació, somos conscientes de que lo que nos hace únicos es esta red de personas que hacen, de cada día, una oportunidad de mejora. Reconociéndonos en el otro. Compartiendo más cosas de las que pensamos y estando más cerca de lo que creemos. Poniendo el foco en la vida de las personas, en las pequeñas cosas que las acercan. Tejiendo sus historias. Siguiendo el hilo que abre nuevos caminos y anima a recorrerlos juntos.
Por eso, Leo, Remei, Lluís y Olga os serán muy familiares en las próximas semanas.
¡Personas como tú!
Diari d’Andorra, 11.03.26