Elon Lightyear - Creand
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Elon Lightyear

Quienes tengan hijos en edades tempranas (y más de un adulto fan de las películas de Pixar) seguramente habrán ido ya a ver la ¡quinta! parte de la saga Toy Story, recién estrenada, en la que Buzz Lightyear vuelve a repetir su emblemática frase “¡Hasta el infinito y más allá!”.  Parece el eslogan de los mercados financieros, en subida permanente, impertérritos a cualquier eventualidad. La culminación de este trimestre ha sido, seguro, la salida a bolsa de SpaceX. Es difícil distinguir entre la lectura del folleto de la emisión y la de un cómic de ciencia ficción. Centros de datos en órbita, viajes espaciales, colonias en Marte, explotación de minas en asteroides… Hay que reconocer que ambición no falta. Lo que seguro es estratosférico son las valoraciones a las que se colocó la OPV. Pero si al mando de la nave nodriza está el capitán Elon Musk, el primer billonario del planeta, todo es posible. Veremos. O no, que probablemente va para largo.

No deja de ser lo anterior una anécdota. Pero le parece a un servidor que es reflejo de unos mercados financieros instalados en la euforia desde hace demasiado tiempo,no porque haya problemas graves en los fundamentales. La macro sigue robusta (sobre todo en EE. UU.), en pleno empleo en casi todas partes, y todo reforzado en algunas por estímulos fiscales y por fuertes inversiones en infraestructuras que deberían ser estructurales. Se está invirtiendo (a lo bestia) en centros de datos, y se deberá invertir en electrificar la economía (en Europa sí o sí, para asegurar la independencia energética), en defensa o en automatización (no queda otra, la población envejece). Los resultados empresariales (otra vez, sobre todo en EE. UU.) van como un tiro. Y los eventos geopolíticos se demuestran estériles. Ni la imposición de aranceles hace un año ni el cierre del estrecho de Ormuz durante meses han tenido de momento ningún impacto macro serio. El petróleo ha caído en picado, además, en contra de la opinión de todos los expertos, que pronosticaban que se mantendría elevado durante al menos año y medio una vez se restableciera la normalidad. De normalidad, nada de nada. Pasan un tercio de los barcos de antes, y se les escapa algún misil, a una y otra parte, de rato en rato. Pero tanto da, que da lo mismo. El precio del crudo se ha desplomado, y la realidad es que la inflación debiera moderarse, y los bancos centrales no deberían darle más vueltas a lo de subir tipos; eso sí suele ser un obstáculo serio para los mercados.

Pero SpaceX, decíamos, es reflejo de algo distinto. Muchos activos financieros están dominados ahora por el “retail” (pequeño inversor) y parecen comportarse por impulsos. El éxito de la salida a bolsa de la compañía de Musk se debe, en gran parte, a las hordas de fans que siguen ciegamente al visionario americano. Esas mismas hordas (no sé si las mismas o parecidas) compraban Bitcoin hace no tanto (–50% desde máximos). Luego fue el oro. Ahora los semiconductores (en Corea del Sur, Hynix subió un 225% solo el segundo trimestre, gracias al minorista doméstico). De oca en oca, y tiro porque me toca.

No se pretende discutir si comprar bitcoin, oro o semiconductores es buena idea o no. Se pretende insistir en que, aunque los fundamentales sean buenísimos, el entusiasmo, en dosis excesivas, nunca lo es. Lo positivo es que los mercados financieros se han bifurcado como hacía tiempo que no veíamos. Lo que queda bajo el paraguas de la narrativa que ha capturado la atención de los inversores (ahora la IA) se aprecia de forma masiva. El resto sufre de lo lindo, con o sin razón. La oportunidad está, a nuestro entender, en ese “el resto”. No es que haya que comprar lo que no funciona solo porque no funciona. Eso es una receta para el desastre. Pero hay que mirar con mucha atención a lo que no funciona. Una buena inversión no es solo una buena idea. Es una buena idea a un precio correcto. Esa segunda parte cuesta muchísimo más encontrarla donde todos están comprando que donde todos están vendiendo, por definición. Excepto si eres Elon, claro.

Cierre de redacción: 8 de julio de 2026

Escrito por
Autor post
David Macià Pérez
Director de Inversiones y Estrategia de Mercados en Creand Asset Management en Andorra