En los mercados financieros, los animales desempeñan un papel simbólico muy importante, y cada uno representa distintas tendencias y comportamientos de mercado. Dos de los animales más icónicos son el toro y el oso. Sin embargo, los mercados están habitados por una fauna más amplia.
El toro transmite fuerza y resistencia, con tendencia a atacar dirigiendo sus astas hacia arriba, lo que lo convierte en el símbolo perfecto de un mercado alcista o bull market. Este mercado se caracteriza por un periodo prolongado de aumento de los precios de los activos financieros, especialmente de las acciones. Está impulsado, en la mayoría de loscasos, por la confianza de los inversores, una economía en expansión y un crecimiento de los beneficios empresariales. La otra cara de la moneda es la del oso, que representa un mercado bajista o bear market. Este animal es conocido por su actitud defensiva y su estilo de atacar de arriba abajo con las garras. Los mercados bajistas se caracterizan por una caída sostenida de los precios de los activos financieros (normalmente más de un 20 %), un aumento de la volatilidad y un pesimismo generalizado entre los inversores.
Al margen del toro y el oso, también hay otros animales característicos de Wall Street, como el lobo y las ovejas. El primero representa a los inversores agresivos, astutos y oportunistas. Suelen tener conocimientos de mercado y toman decisiones de forma independiente, a veces arriesgada, en busca de ganancias rápidas. Por contra, las ovejas “siguen al rebaño”, por lo que son inversores que se dejan llevar por la corriente y adoptan las tendencias del mercado. Otros animales que podemos encontrar son los cerdos y las gallinas. Los cerdos representan a inversores avariciosos que toman muchos riesgos para maximizar las ganancias en periodos muy cortos y sin tener una estrategia clara ni conocimiento del mercado, lo que puede dar lugar a grandes pérdidas. En cambio, las gallinas representan a los inversores extremadamente prudentes.
Cuando hablamos de política monetaria, otros animales que han adquirido protagonismo en los últimos años son los halcones y las palomas. Los primeros defienden políticas monetarias más restrictivas, como las subidas de tipos de interés, con el objetivo de mantener la inflación bajo control, aun cuando puedan tener consecuencias negativas para el crecimiento económico. En cambio, las palomas prefieren una política monetaria más expansiva para estimular la economía, aunque la inflación pueda ser un poco más elevada.
También hallamos animales más exóticos, como, por ejemplo, el cisne negro, expresión empleada para describir un suceso inesperado que provoca un aumento de la volatilidad y que desencadena el pánico entre los inversores y fuertes caídas en los activos de riesgo. Otros menos conocidos son los rinocerontes grises y los elefantes en la habitación. Son dos metáforas que se utilizan para describir sucesos en los mercados financieros. En ambos casos hay una actitud de desatención ante el riesgo, ya sea porque es incómodo abordarlo (elefante) o porque se subestima su impacto inmediato (rinoceronte). Un ejemplo de un rinoceronte gris podría ser la crisis financiera de 2008, puesto que los riesgos de las hipotecas subprime eran conocidos en el sector, pero no se tomaron medidas a tiempo.
Finalmente, también encontramos expresiones que recurren a animales para describir el momento de mercado, como el rebote del gato muerto (dead cat bounce), o para definir estrategias de inversión, como los perros del Dow (dogs of the Dow). El rebote del gato muerto hace referencia a un fenómeno por el que, tras una fuerte caída en el precio de un activo, se produce un breve aumento temporal, seguido de una nueva caída. Este movimiento alcista se percibe de forma puntual y no indica una recuperación sostenible, sino una pausa o interrupción en la tendencia bajista. Por último, invertir en los perros del Dow significa comprar las diez acciones con el rendimiento por dividendo más alto de las empresas que forman parte del índice Dow Jones Industrial Average.
Como hemos visto, la presencia de los animales en Wall Street nos sirve tanto para describir situaciones y estrategias de mercado como para reflejar las emociones humanas de una forma fácilmente comprensible.

Artículo publicado en el Diari d’Andorra 09.10.2024