Ahora mismo todo gira en torno al impacto que tendrá la guerra en Irán en la economía en general. En su reunión de hoy, el BCE ha mantenido los tipos en el 2%. Sin embargo, hoy el mensaje ha sido muy diferente de las últimas reuniones. Lagarde ha reconocido que el conflicto en Irán tiene un impacto muy significativo sobre la inflación en el corto plazo al incrementarse los precios de la energía. El mercado rabiosamente ha hecho que el Bund tocase el nivel del 3%, un nivel psicológico para la estabilidad del mercado.
Además, la presidenta del BCE ha admitido que al igual que el riesgo es una inflación al alza, hay mucho riesgo de que el crecimiento económico sea hacia la baja. De hecho, han revisado a la baja el crecimiento económico para la Eurozona para este 2026, dejándolo por debajo del 1%. Algo que contrasta con sus estimaciones del pasado diciembre, donde el crecimiento estimado era superior al 1%. Asimismo, han revisado al alza la inflación para este año, creen que será del 2,6%, muy diferente a las estimaciones anteriores donde estaban por debajo del 2%.
Aunque Lagarde ha dicho que la situación actual no tiene nada que ver con el año 2022, porque en aquel entonces la inflación ya estaba excediendo el objetivo del 2%, de repente, el consenso estima que el BCE llegará incluso a subir los tipos de interés este año más de dos veces, algo difícil de creer hace apenas 3 semanas. Esto sucede porque Lagarde ha querido curarse en salud y ha comentado que están preparados para actuar contra la inflación al alza.