Como se esperaba la Fed ayer dejó sin cambios ayer el tipo oficial. Eso no era noticia, los mercados estaban pendientes de la rueda de prensa posterior, para ver cuál es la postura del banco central ante el posible impacto del conflicto en Irán. Lo más relevante ayer, añadiendo alguna reflexión:
– La Fed fue muy clara: no tienen ninguna visibilidad, y deberán ir sobre la marcha. La postura de “esperar y ver” es completamente razonable, y es la que parece seguirán todos los bancos centrales (Japón ha hecho lo propio esta madrugada, y en un rato probablemente le sigan el de Inglaterra y el BCE). Cabe recordar que es un “shock de oferta”, no de demanda. El precio del crudo sube no porque la economía se esté recalentando, sino porque falta petróleo. Las subidas de precio destruyen demanda, y son recesivas, en última instancia. Subir tipos significaría añadir leña al fuego.
– No hay fisuras: la decisión se tomó por unanimidad (ignorando a Stephen Miran, que disiente desde que llegó el pasado agosto, y al que se presume cero independencia/obediencia absoluta a los deseos de la casa blanca).
– Tocaba ayer “dot plot”, donde se observa una compresión de las opiniones de los miembros del FOMC. Powell avisó que tenían menos valor que otras veces, dada la incertidumbre arrojada por el conflicto. Pero de algo sí sirven. Nadie calcula subir tipos este año, y se esperan menos recortes. De momento pues el impacto no es que vayan a revertir las bajadas de tipos, si no que estas se posponen en el tiempo.
– Powell dijo que permanecerá en el cargo si Kevin Warsh no ha sido confirmado para cuando termine su mandato. Más importante que eso, dijo que seguirá en el consejo del FOMC mínimo mientras el gobierno siga insistiendo en enjuiciarlo – algo que un primer juez ya ha dictado que carece de fundamento alguno. Cuando eso termine, decidirá si seguirá más tiempo (no tiene porque abandonar su silla hasta el 2028). Lo anterior garantiza la independencia del banco central, a la vez que reduce la capacidad de Warsh de forzar bajadas de tipos inminentes.