¿Capital Garantizado por arte de magia? - Creand
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¿Capital Garantizado por arte de magia?

Dentro del universo de productos en los que se puede invertir, los más conservadores son los productos con capital garantizado. Este tipo de producto permite invertir en ciertos activos (como, por ejemplo, en índices bursátiles), evitando así asumir un riesgo en el capital. A diferencia de cuando se invierte directamente en acciones, que pueden generar pérdidas por la caída de precios; con estos productos, la idea es proteger el capital del inversor del riesgo de volatilidad (movimientos de precios), poniendo «simplemente» en riesgo el potencial rendimiento.

¿Pero cómo se garantiza el capital? ¿Por arte de magia?

Lo que queremos explicar hoy es que, efectivamente, un Producto «Capital Garantizado» está pensado para proteger al inversor; sin embargo, hay factores a tener en cuenta.

Pongamos un ejemplo para entender mejor lo que queremos explicar. Imaginemos por un momento que tenemos dos posibles inversiones, ambas en obligaciones (deuda). La primera de ellas es en euros, tiene un vencimiento de un año y paga un cupón del 3 %. La segunda inversión está denominada en euros, también tiene un vencimiento de un año, pero paga un cupón del 5 %.

¿Cuál escogerías? ¿Parece evidente, no? Sin pensarlo dos veces, escogeríamos la segunda opción, que, con el mismo vencimiento, paga un cupón más alto (del 5 %). No obstante, si añadimos más información y te decimos que, con la primera inversión, la deuda es emitida por el gobierno alemán, mientras que, con la segunda inversión, es emitida por el gobierno venezolano, probablemente cambiarías de opinión (teniendo en cuenta el perfil de riesgo crediticio del emisor, más allá de mirar simplemente el rendimiento).

Pues bien, con los productos «Capital Garantizado» pasa exactamente el mismo. Es vital tener en cuenta el emisor, puesto que el producto es «Capital Garantizado por el emisor», y la recuperación del dinero tras el vencimiento dependerá de su solvencia. Como pasa también con la deuda, el rendimiento del producto de capital garantizado puede variar según el riesgo crediticio del emisor. Así pues, es muy importante fijarse en el emisor del producto que nos ofrecen, y no dejarse deslumbrar por las palabras mágicas: «Capital Garantizado».

Otro factor importante a tener en cuenta es el horizonte temporal. Esta tipología de productos está pensada para que sean mantenidos hasta su vencimiento. Aunque, en la práctica del mercado, se puede vender el producto antes de su vencimiento, la liquidez se reduce. La única posibilidad de liquidar el producto de manera anticipada consiste en vender al fabricante/emisor del producto. Hay que tener en cuenta que este tipo de productos suelen tener un mercado secundario más limitado y una mayor volatilidad de precios que los títulos de deuda convencionales. Su precio varía a lo largo la vida del producto por diferentes factores: riesgo de crédito del emisor, variación de los tipos de interés, variación del cambio de divisa, variación del precio de subyacente, intensidad de la variación de precios (es decir, volatilidad), entre otros factores. Por lo tanto, el precio de venta anticipado puede ser inferior al precio de adquisición. De esta manera, si deshacemos la inversión antes de su vencimiento, puede que no recuperemos todo el dinero invertido. Por ello, podemos afirmar que el capital no está del todo garantizado hasta el vencimiento.

Así pues, cuando nos referimos a este tipo de inversiones, en lugar de llamarlas de «Capital Garantizado» (por arte de magia), sería más correcto llamarlas por su nombre: «Capital Garantizado por el emisor a vencimiento».

Artículo publicado en el Diari d’Andorra 09.04.2025

Escrito por
Autor post
Conrad Sánchez Cerqueda
Director de Tesorería y Mercados de Capitales de Creand Crèdit Andorrà.